Si eres de los que vive de su conocimiento, creatividad o especialización, y trabajas por tu cuenta para distintos clientes, eres un autónomo profesional, lo que muchos llaman freelance. No tienes una sola empresa que te contrata, sino que prestas tus servicios de forma independiente, proyecto a proyecto.
Tu trabajo depende de ti. Si algo grave te pasa, al menos que lo económico no sea otro problema.
Porque cuando te pones malo, necesitas soluciones, no burocracia. Ser autónomo no debería ser un obstáculo para cuidarte.
Si tienes que parar por un tiempo,que tu economía no se derrumbe contigo. Tener un colchón ayuda.
Todos podemos fallar. Pero si eres profesional, lo inteligente es cubrirte las espaldas.
Un clic puede poner en riesgo todo. Protégete frente a ataques informáticos y brechas de datos.