Ahorrar en tu seguro de vida no solo consiste en elegir bien la compañía aseguradora o afinar las coberturas. Los autónomos tienen alguna posibilidad de obtener algunas deducciones sobre estas pólizas en sus declaraciones de impuestos.
Por ello, en este contenido vamos a mostrar cuáles son las singularidades, los criterios y los requisitos.
¿A qué se llama deducción de seguros?
Deducir los seguros consiste en restar sus gastos en las declaraciones impositivas de los tomadores. Es decir, al calcular los impuestos que vamos a pagar, podemos descontar ciertos importes relacionados con ellos. Así, la base imponible baja y se acaban abonando menos impuestos.
En el perfil del autónomo, siempre expuesto a los vaivenes económicos y la necesidad de disminuir sus gastos para obtener beneficios, es una oportunidad significativa. De hecho, con esta posibilidad ven crecer su rentabilidad y mejorar su estabilidad.
¿Cómo ahorrar en tu seguro de vida con estas deducciones?
Es hora de explicar cómo funcionan las deducciones del seguro de vida para autónomos, así como los requisitos exigidos. Estos son los grandes principios:
- En puridad, los seguros de vida no desgravan nunca, no importa si se es trabajador por cuenta propia o no.
- Solo son deducibles aquellos seguros de vida contratados para trabajadores y que son obligatorios por convenio profesional. En esa situación sí se considera un gasto de los autónomos, ya que no pueden evitar contratarlos. Es lo que ocurre, por ejemplo, cuando se contrata un equipo de albañiles para llevar a cabo cualquier clase de actuación. Dado que el convenio obliga a tener protegidos a estos profesionales con un seguro de vida, sí es posible desgravarlo.
- Además, se pueden obtener deducciones en las pólizas de vida exigidas al contratar una hipoteca para un activo o bien inmueble del negocio. Siempre y cuando, eso sí, hayan sido contratadas con antelación al 1 de enero de 2013.
- Las desgravaciones de estos seguros asociados a préstamos hipotecarios presentan un doble límite. En primer lugar, un máximo del 15 % de los importes abonados al comprar con hipoteca una vivienda habitual; en segundo, no superar 9040 euros.
- Un autónomo se puede deducir, asimismo y si la hay, la parte del seguro de vida que corresponde a garantías de enfermedades o de invalidez.
- La Agencia Tributaria fija, para ello, estrictos límites respecto a esas deducciones: 500 euros o 1500 euros para los autónomos con discapacidad. Además, esa cantidad disminuye la base imponible.
- Siempre, por supuesto, las compañías de seguros elegidas habrán sido validadas por el Banco de España.
- Será necesario acreditar el abono de las primas desde la cuenta bancaria del autónomo y estar completamente al día en los pagos.
Ahorrar en tu seguro de vida: algunos seguros desgravables adicionales
Entre las dificultades al comprender cómo ahorrar en tus seguros siendo trabajador por cuenta propia, destaca saber cuáles son deducibles y cuándo. Anotamos a continuación qué pautas se aplican en las distintas modalidades de seguros de trabajadores por cuenta propia:
- Una parte del seguro de hogar es desgravable cuando se trabaja en casa. Se calcula según cuántos metros cuadrados de la vivienda se están dedicando a la actividad económica, respecto a su superficie total.
- El seguro de salud o médico propio y de familiares directos es desgravable para quienes aplican el régimen de estimación directa. Existen diversas condiciones. Las principales, que el gasto esté consignado en la contabilidad y justificado con factura. Por cierto, en el País Vasco no se aplica esta desgravación, cuyo máximo es hasta 500 euros por póliza, 1000 más en casos de discapacidad.
- El seguro del coche solo es deducible si este se utiliza exclusivamente con fines profesionales.
- Respecto al seguro baja laboral, es posible deducirlo hasta 500 o 1500 euros (este segundo importe para personas con discapacidad).
- Así, el seguro de responsabilidad civil es perfectamente deducible cuando protege a terceros de las consecuencias derivadas de acciones propias del negocio. Es decir, cuando cubre contratiempos relacionados con la actividad profesional.
Algunos seguros son rechazados en este proceso porque no están a nombre del autónomo o porque sus pagos no han quedado registrados. Justificar los abonos de manera documental y registrarlos en los apuntes contables del negocio son pasos inexcusables.
Por último, solo es posible deducir las pólizas correspondientes al ejercicio en vigor de la declaración de la renta.
¿Necesita un autónomo contratar un seguro de vida?
La siguiente cuestión es hasta qué punto resulta conveniente para un trabajador por cuenta propia contratar una póliza de vida. ¿Es siempre oportuno y necesario?
En realidad, es una práctica recomendable: los autónomos renuncian a demasiadas ventajas sin estos seguros.
A continuación, hemos compilado cuáles son los principales beneficios de un autónomo cuando contrata un seguro de vida:
- Tranquilidad y protección familiar. Tras el fallecimiento, los beneficiarios de estas pólizas recibirán una inyección económica para hacer frente a la nueva situación. De este modo, podrán afrontar los gastos habituales o sobrevenidos tras la muerte del tomador.
- Supervivencia del negocio. No es infrecuente que, gracias a las primas recibidas después del deceso del finado, sus sucesores logren mantener esa actividad profesional. Saldar deudas comerciales, invertir, cubrir gastos operacionales o hacer posible la venta a otro dueño son opciones habituales en estas situaciones.
- Salvaguarda de los socios comerciales. Si los hay, la prima recibida puede destinarse a comprar la parte del negocio del finado. De este modo, se erradican los conflictos societarios sobre la propiedad.
- Abono de los impuestos sucesorios. Muchos herederos carecen de recursos para afrontar los costes derivados de aceptar la herencia y sus tributos. Esta inyección económica procedente del seguro es un auténtico maná para los afectados.
- Acceso a ventajas fiscales. La posibilidad de obtener deducciones o exenciones es un motivo complementario para contratar estos seguros.
- Serenidad y bienestar personal. Tenerlo todo atado transmite tranquilidad, apego y sensación de protección a las personas queridas. Los autónomos suelen navegar entre incertidumbres financieras y, tras su muerte, no se perpetuarán a sus sucesores.
Cómo se declaran en el IRPF los seguros deducibles
La respuesta es clara: siempre hay que incluirlos en el apartado correspondiente a los gastos deducibles vinculados a la actividad profesional. Es necesario reunir toda la documentación relacionada: contratos, primas abonadas, anexos específicos, etcétera. El rigor ha de ser absoluto al detallar estos datos, para evitar desencuentros, inspecciones y sanciones tributarias.
Llegados a este punto, resulta evidente que deducirse el seguro de vida es una posibilidad interesante y posible, pero solo en ciertos casos. Únicamente cuando los requisitos y las características lo permiten, podemos reducir la carga fiscal con estas bonificaciones. En Yosoyautónomo.com te proporcionamos apoyo, información y servicios para ahorrar en tu seguro de vida cuando es posible hacerlo.

