La finalidad del mecanismo de equidad intergeneracional, conocido también como MEI, es convertirse en una herramienta fundamental para garantizar la justicia social y la sostenibilidad del sistema a lo largo del tiempo. Entró en vigor en 2023 y se comenzó a aplicar para aumentar los fondos de la Seguridad Social y poder asumir las futuras pensiones.
En la práctica, lo abonan todos los empleados, da igual si trabajan por cuenta propia o ajena. En 2025 se ha aumentado su efecto en las cotizaciones de autónomos, motivo por el cual sigue siendo un tema de actualidad.
¿Qué es el MEI?
Podemos definir el MEI como un sistema diseñado para garantizar la justa distribución de recursos y oportunidades entre las diferentes generaciones, tanto presentes como futuras. Básicamente, pretende asegurar que las decisiones actuales no comprometan la capacidad de las generaciones venideras para satisfacer sus propias necesidades.
Su origen institucional son valores como la solidaridad y la responsabilidad hacia el futuro, así como esta doble intención:
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Establecer una gestión sostenible de los recursos.
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Evitar su sobreexplotación.
Por otra parte, es también una medida financiera diseñada para afrontar el desequilibrio ocasionado en el sistema por el envejecimiento de la población.
La alternativa al factor de sostenibilidad
Esta cotización adicional a la Seguridad Social fue incorporada por primera vez en la Ley 21/2021. Ahora bien, para entender perfectamente qué es el MEI, debemos conocer el denominado factor de sostenibilidad, cuyo hueco ha venido a ocupar este mecanismo.
Es un hecho incuestionable que cada vez vivimos más. Por ello, el sistema de pensiones está obligado a adoptar medidas útiles para compensar esta desequilibrante realidad.
El factor de sostenibilidad:
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Era una fórmula matemática que reduciría progresivamente el importe de cada jubilación.
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Se pretendía aplicar a cada persona, de una manera automática, al calcular su pensión.
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Condicionaría el cobro de cada jubilación.
Sin embargo, no pasó de ser un proyecto porque se derogó en la Reforma de las Pensiones de 2022. El nuevo mecanismo de equidad intergeneracional viene a reemplazar, y a mejorar, la solución adoptada. La multitud de personas que pertenecen a la generación del baby boom, que incluye a todas las nacidas entre 1957 y 1977, dificultan el pago de todas sus pensiones. Mucho más teniendo en cuenta la baja tasa de natalidad actual y el progresivo envejecimiento de la pirámide poblacional española.
Era preciso encontrar un medio para recaudar más y completar la hucha de las pensiones. Las estimaciones de los creadores del MEI plantean la posibilidad de obtener 130 000 millones de euros, necesarios para pagar las jubilaciones venideras.
Países como Francia, Suecia o Portugal ya venían empleando un enfoque comparable para crear ese colchón económico capaz de compensar las previsibles desviaciones del gasto en jubilaciones.
Función y objetivos del Mecanismo de Equidad Intergeneracional
El MEI figura entre nosotros desde 2023. Se estableció como una tasa del 0,60 % de la nómina de las personas empleadas y se aplica también dentro de las cotizaciones de los autónomos.
Como hemos adelantado, su concepción e implementación nacieron de la necesidad de actualizar el dinero exigido por las crecientes pensiones. Su función es garantizar la justicia social y la sostenibilidad del sistema a lo largo del tiempo. El riesgo de que futuras generaciones carecieran de efectivo para cobrar pensiones fue el detonante principal de su creación.
Entre sus objetivos más importantes, debemos mencionar los siguientes:
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Equilibrar las necesidades y los recursos entre las generaciones presentes y futuras
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Garantizar que las decisiones actuales no comprometen el bienestar de las próximas generaciones.
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Promover la solidaridad intergeneracional y proteger los derechos de las personas en todas las etapas de la vida.
Por lo tanto, su razón de ser radica en preservar el equilibrio entre las generaciones, fomentar la igualdad de oportunidades y promover un desarrollo sostenible a largo plazo.
Se anticipa un gran impacto del MEI para distribuir equitativamente los recursos y las oportunidades entre las generaciones presentes y futuras. En consecuencia, debe contribuir a asegurar la viabilidad a largo plazo de los sistemas sociales y económicos de España.
Este mecanismo, en definitiva, fomenta la estabilidad y el equilibrio en la sociedad, porque pretende evitar la sobreexplotación de recursos y la acumulación desigual de la riqueza. Asimismo, fortalece la cohesión social al asegurar que las generaciones venideras también podrán disfrutar de un entorno sostenible y justo en materia de pensiones, promoviendo así un desarrollo más equitativo y armonioso para todos.
Suben las cotizaciones de autónomos
Esta cotización se aplica mensualmente como una aportación a la Seguridad Social realizada desde la nómina de las personas asalariadas. Corresponde a la empresa calcular su importe, pagar su parte y retener de los salarios de sus plantillas el resto del importe. Finalmente, debe tramitarla ante las autoridades fiscales competentes. Solo se aplican dos exenciones: quienes poseen un contrato en prácticas y quienes únicamente cotizan por contingencias profesionales cuando son asalariados o ciertos casos excepcionales de autónomos.
También los autónomos estamos obligados a afrontar esta aportación. Pero, antes de ahondar en las características de nuestro caso, es importante conocer cómo se han fijado las contribuciones y retenciones del MEI para los asalariados:
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2023: 0,60 % (0,50 % la empresa y 0,10 % la persona trabajadora).
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2024: 0,70 % (0,58 y 0,12 % respectivamente).
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2025: 0,80 % (0,67 y 0,13 %).
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2026: 0,90 % (0,75 y 0,15 %).
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2027: 1 % (0,83 y 0,17 %).
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2028: 1,10 % (0,92 y 0,18 %).
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2029: 1,20 % (1 y 0,2 %).
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Entre 2030 y 2050: Mismo porcentaje e igual distribución que en 2029.
Estas son las referencias definidas por el MEI para compensar temporalmente el efecto de la esperada futura oleada de nuevas jubilaciones. Ahora bien, ¿cómo afecta a las cotizaciones de los autónomos?
El MEI y los autónomos
En principio, trabajadores por cuenta ajena y por cuenta propia comparten idénticos porcentajes de aportación al MEI. ¿Cuál es la diferencia? Que, en nuestro caso, no tenemos una empresa que asuma una parte significativa de dichos aportes. Por lo tanto, debemos soportarlo íntegramente, en nuestro caso a través del pago de cuotas de la Seguridad Social.
En 2025, nos corresponde abonar un 0,80 %, frente al 0,70 % del año anterior y el 0,60 % inicial de 2023. El año que viene volveremos a afrontar un incremento del 0,10 % y así sucesivamente hasta 2030, cuando pagaremos el 1,20 % y ya no debería subir más. La Seguridad Social ha habilitado en su web una calculadora de cuotas para autónomos bastante funcional e intuitiva.
La implementación del mecanismo de equidad intergeneracional supone para nuestro colectivo una nueva merma en los ingresos. La naturaleza razonable y necesaria de esta cotización añadida no nos exime de un plus de dificultades para abordarlo. Mantener los seguros de baja laboral, los seguros de salud y los seguros de vida es conveniente para garantizar una mayor protección individual y familiar cuando trabajamos por cuenta propia. De igual modo que el seguro de responsabilidad civil, incluso cuando no es obligatorio, es extremadamente necesario. Tal vez tanto como el MEI para salvaguardar nuestro sistema de pensiones.

