¿Puede el autónomo desgravar seguros en la declaración de la renta?

desgravar seguros

Cada vez más, los autónomos incorporan la cobertura ante contingencias como gasto necesario para el desarrollo de su actividad económica. También Hacienda lo entiende así y permite desgravar seguros en la declaración de la renta. Cuáles y hasta qué cantidad son gastos deducibles.

En plena campaña de la declaración de la renta del ejercicio fiscal 2018 —que este año se extiende desde el 2 de abril hasta el 26 de junio según el calendario del contribuyente— es necesario tener ideas claras sobre cuáles son los gastos que se pueden deducir. Nadie quiere pagar demás, pero tampoco cometer fraude.

Para que un gasto sea deducible Hacienda estipula que debe cumplir cuatro requisitos:

  1. Estar vinculado a la actividad económica hasta el punto de ser necesario para su desarrollo. Esta exigencia es la que más ambigüedad genera cuando el trabajo se realiza desde el hogar o se usa el mismo vehículo para lo personal y lo económico o en el caso de los seguros. Con los seguros, Hacienda echa una mano a los autónomos entendiendo que son necesarios para el desarrollo de la actividad y, por lo tanto, les permite desgravarlos. Aunque con límites.
  2. Estar debidamente justificado con la documentación apropiada (facturas, extracto bancario o de tarjeta, etc.).
  3. Estar registrado en la contabilidad.
  4. Corresponder al ejercicio que se declara, debe haberse generado durante ese ejercicio.

Dada la importancia de los seguros para ejercer con tranquilidad la actividad económica vamos a repasar los principales e indicar qué porcentaje de la prima puede deducirse en cada caso.

Desgravar seguros de responsabilidad civil

Es una cobertura tan fundamental que en muchas actividades es obligatoria: profesionales de la salud, complejos deportivos, agencias de viajes, transporte escolar…

El artículo 1902 del Código Civil especifica que «El que por acción u omisión cause daños a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado …». Y los trabajadores autónomos tienen el añadido de que responden con su patrimonio personal a los daños o perjuicios que ocasionen, no como una sociedad limitada en la que los socios tienen limitada la responsabilidad a los bienes de la empresa. Por eso, este seguro se considera una garantía de protección del patrimonio personal.

Hay dos tipos de seguros de responsabilidad civil:

  • General, cubre el pago de las indemnizaciones por daños materiales y personales que podamos ocasionar a otros en el ejercicio de nuestra actividad económica o como responsables de un bien. Por ejemplo, si tenemos una tienda y una estantería cae sobre un cliente, deberemos asumir la responsabilidad del accidente y reparar el daño causado. Sin seguro, lo más probable es que debamos cerrar la tienda.
  • Profesional, para contratarlo es necesario que la actividad que desarrolle el trabajador autónomo requiera de titulación académica. Si es el caso, sus coberturas resultan imprescindibles para un desempeño tranquilo.

Sea del tipo general o profesional, Hacienda nos va a permitir desgravar la cantidad íntegra de lo que hemos pagado por el seguro, siempre y cuando las coberturas contratadas estén centradas en proteger al trabajador autónomo frente a las eventualidades relacionadas con su actividad económica.

Desgravar seguros médicos

A pesar de no estar relacionado directamente con la actividad económica, a partir de la Ley 35/2006 del IRPF, la Agencia Tributaria establece que «tendrán la consideración de gasto deducible para la determinación del rendimiento neto en estimación directa, las primas de seguro de enfermedad satisfechas por el contribuyente en la parte correspondiente a su propia cobertura y a la de su cónyuge e hijos menores de veinticinco años que convivan con él».

Estos seguros de enfermedad, que se consideran gastos deducibles, incluyen los seguros de baja laboral, seguros por diagnóstico de enfermedades graves, de asistencia sanitaria… y todos los relacionados con la salud.

El trabajador autónomo podrá deducir en su declaración de la renta las primas pagadas a una compañía de seguros médicos por un valor máximo de 500 € anuales por él y por cada miembro de su familia; si alguna de estas personas tiene discapacidad reconocida, puede deducirse hasta 1500 € anuales.

La ventaja fiscal se extiende hasta cubrir el monto total de lo que pagamos por el seguro médico porque todo lo que gastemos en él que supere los 500 € anuales tributará como rendimiento en especie.

Desgravar seguros de vida

En sus coberturas de fallecimiento, invalidez permanente o incapacidad también puede deducirse, igual que los seguros médicos, hasta 500 € por año en forma de reducción sobre la base imponible.

Seguros relacionados con la actividad

Podrán deducirse en su totalidad todas las primas de seguros que sean necesarios para el desarrollo de la actividad, como el seguro contra robos, incendio, rotura o avería de maquinaria, daños a las mercancías, etc.

¿Y los seguros de vehículos?

La posición de Hacienda es clara: solo se desgravan los gastos inherentes al desarrollo de la actividad. Por esto, especifica qué tipo de vehículos considera que están exclusivamente afectados a su desempeño y cuyos gastos podrán deducirse en su totalidad:

  • Mixtos destinados al transporte de mercancías.
  • Destinados a la prestación de servicios de transporte de viajeros mediante contraprestación.
  • Los destinados a la prestación de servicios de enseñanza de conductores o pilotos mediante contraprestación.
  • Destinados a desplazamientos profesionales de representantes o agentes comerciales.
  • Los destinados a ser objeto de cesión de uso con habitualidad y onerosidad.

Si el vehículo es de otro tipo, como una moto o un turismo, hay que demostrar que se utiliza en exclusividad para la actividad económica. Si se le da cualquier uso personal —aunque sea en un porcentaje ínfimo—, Hacienda lo desestima como afectado a la empresa y no permite desgravar ningún gasto vinculado a este.

Seguros de los empleados

Este título es evidente que corresponde en exclusiva a la actividad que desarrolla el trabajador autónomo, por lo tanto los seguros de salud, vida o coche que contrate para los empleados serán deducibles.

El seguro de hogar desgrava si se trabaja en casa

Coherente con su criterio, Hacienda solo permitirá deducir este gasto cuando el trabajador autónomo trabaje en su casa y solo se podrá deducir un porcentaje: el mismo en el que resulte afectada la vivienda por la actividad laboral.

Desgravar seguros es fácil, así que buena suerte con la declaración de la renta y a protegerse frente a lo inesperado que, aunque sumemos gastos, los seguros resultan inversiones.

 

 

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